Ayer fue viernes. El día anterior jueves. Con eso no digo nada, claro, sino una mero relato cronológico de la semana. Esto cambia si digo que el jueves comenzó lo que con Ari p. denominamos el club del drink. Nuestra despedida, hasta julio. Jueves por medio, visitas a los mejores bares de la ciudad a hacer la noche de determinado alcohol. El pasado jueves comenzó en Dill and Drink. Noche de Gin. Barra, conversaciones con el barman, propuestas de tragos y charlas entre nosotros sobre cosas no importantes y sobre las importantes. No sabría decir cuáles son cuáles. A ese encuentro fui cargado de conversaciones previas. Discusiones de casos de trabajo con personas que respeto. Mi cabeza no dejó de funcionar ni tan solo un minuto sobre todo lo que el jueves me dio. Silencios y apuros.
Ayer fue un día raro. Me invitaron a la circuncisión de quien es mi ahijado. Tuve que participar activamente. Es decir, agarrar al bebé por una milésima de segundo y decir una frase que si hoy recuerdo me hace reír. Me hicieron nombrar a dios. Yo por dentro pensé, dale, posta? Tengo que decirlo? Pero si no existe, pensé! Pero si lo dije. Era mucho menos importante la palabra que el momento ese para los padres. Luego, como consecuencia de pactos justos y respetuosos, salí despavorido hacia una habitación. Luego, todo el día, quedé cedado. Un día donde extrañamente no sentí la sensación de ansiedad que marca el ritmo de mis latidos y mucho más de mis pensamientos e impulsos.
Luego por esas cosas de subirse a los autos para que te lleven y conversaciones que llevaron, terminé en las cañitas. Bajé y caminé a una heladería cuyo nombre es Veikko. En el corazón de Las Cañitas. Ese barrio menemista y militar, poco deseable de pasar un rato, por lo menos para el que escribe. Recorrí con la pasividad que reinaba las calles y pensaba, qué feos bares. Menos mal que son las 5 de la tarde porque sino encima los vería repletos de personas.
Entré a Veikko, leyendo La Extraña de Marai. No me pude concentrar mucho. Comía helado de un cuarto. No sé comer y leer al mismo tiempo, como tampoco sé mirar la televisión y comer, menos una película. Pedí un cuarto porque estaba con ganas de comer helado, porque como una acción afirmativa no comía hace mucho y necesitaba tener más de ese placer en mi sangre.
Pedí dulce de leche granizado, pistacho y mango con algo que no recuerdo. El momento fue feliz. Ayer estaba feliz, melancólico, pensativo, nostálgico. Movilizado, corto de palabras pero con muchos pensamientos que compartir. Necesidad de hablar pero con inmovilidad labial.
El dulce de leche, peca de dulce. Empalagoso, blando en consistencia. El granizado es rico. buen chocolate.
El pistacho, el mejor de los tres. Tiene pedacitos de esa fruta seca que mi familia como todo clan semita come sin parar en los encuentros. Donde se camina comiendo eso, depositando los caparazones en sus manos, mientras comen con la otra.
El mango, normal.
El lugar tiene una gran variedad de gustos que por más que no sea de los mejores lugares, merecen son probados.
La atención, muy buena. Luego, ahora si con libro en la mano me tomé un café Lavazza, muy rico y bien hecho.
Empezó.....
Contacto: http://www.veikko.com.ar/
sábado, 20 de abril de 2013
jueves, 18 de abril de 2013
El halado en mi vida. Dos años y una retrospectiva
Dos años. El blog comenzó hace dos años. En el primer post conté que mi amor por el helado seguro se remontaba a mi compañerismo con mi abuela, i abuelo y tía. Que esos jueves de la vida infante eran felices, instantes cotidianos, rutinarios que marcaron y marcarán el espacio virtual en este caso y corporal a lo largo de mis casi treinta y tres años.
Luego, el blog fue participe de mis antes y después de análisis. De esos espacios que son valorados y necesarios para mi. Hoy puedo contar, y esto merece que coma un kilo de helado, que mi analista me dijo que no podremos hacer terapia vía skype. Yo le contesté que no podía vivir sin ese espacio. Qué cómo iba a hacer! me enojé con el mundo. Herramientas y espacios que son necesarios. Me dijeron, en clave heladil, que a partir de ahora y por dos años sería diabetico y que no podré comer helado.
Luego, el blog recogió mis fanatismos, mis diferentes y extremos. Conoció a mis amigos, familiares, hijos de ellos. Mis viajes, mi casa, mi familia. Nuestros proyectos. Mis temores, mi neurosis y mi amor constante por el helado. A Laura, mi compañera.
A partir de ahora, algunas cosas del blog cambiarán. Tendremos comentaristas viajeros que se han propuesto y yo escribiré a partir de julio desde NYC!
Como todo proceso de un neurótico como el que escribe estará acompañando por la melancolía, por tres meses de despidida y por dos años de añoranza.
El Helado, bendito helado, compañero y amo de mi escritura.
Luego, el blog fue participe de mis antes y después de análisis. De esos espacios que son valorados y necesarios para mi. Hoy puedo contar, y esto merece que coma un kilo de helado, que mi analista me dijo que no podremos hacer terapia vía skype. Yo le contesté que no podía vivir sin ese espacio. Qué cómo iba a hacer! me enojé con el mundo. Herramientas y espacios que son necesarios. Me dijeron, en clave heladil, que a partir de ahora y por dos años sería diabetico y que no podré comer helado.
Luego, el blog recogió mis fanatismos, mis diferentes y extremos. Conoció a mis amigos, familiares, hijos de ellos. Mis viajes, mi casa, mi familia. Nuestros proyectos. Mis temores, mi neurosis y mi amor constante por el helado. A Laura, mi compañera.
A partir de ahora, algunas cosas del blog cambiarán. Tendremos comentaristas viajeros que se han propuesto y yo escribiré a partir de julio desde NYC!
Como todo proceso de un neurótico como el que escribe estará acompañando por la melancolía, por tres meses de despidida y por dos años de añoranza.
El Helado, bendito helado, compañero y amo de mi escritura.
sábado, 13 de abril de 2013
el Helado y vos: Magu, Sofi y Mica.
De estas nenas conozco historias (increíbles) cotidianas.
Ahora las vemos comiendo helados.
sábado, 6 de abril de 2013
Por cosas como estas, tengo el blog
Comentario recibido:
"Idiota, los helados MASSERA no son mas de la familia desde 1995. Ademas
ellos no tienen nada que ver con el genocida. Informate y despues opiná
INFELIZ".
sigo comiendo, mientras
me rio porque alguien me tome en serio!
post por el que se enojó el amigo/a: http://heladoargentino.blogspot.com.ar/2012/07/massera-como-su-nombre.html
post por el que se enojó el amigo/a: http://heladoargentino.blogspot.com.ar/2012/07/massera-como-su-nombre.html
miércoles, 27 de marzo de 2013
Todo es culpa del Diván
Días movidos, movilizantes, de recuentos, de encuentros, de despedidas, de
descuento, de esperanzas, días, días que pasan y se quedan esperando, días que
pasan y dejan marcas que no serán de nacimiento pero dejan huellas. Días de
sueño y sueños, de despertar y pensar. Todo es culpa del diván.
Ayer, una reunión a la que se suponía que vaya con los tapones de punta,
donde tenía la posibilidad de expresar mi descontento con el macrismo y su
política social. No lo hice, me encontré en la misma posición que hace un año,
tratando de conversar. Me fui riendo con Albertina, otro personaje. Ella
esperaba que le diera el lugar para pegar, yo sin darme cuenta respondí sin ese
espacio. Armonía, la que no encuentra mi pié.
El colectivo me llevo para la zona de análisis, esperaba llegar al analista
y pensar en mi tendinitis, en mis nervios, en mi dolor de estómago, en mi
gastritis, en fin, pensar en mi neurosis.
Le pregunto al colectivero si va por Las Heras, me dice que va por Santa
Fé. Le digo, no importa, llevame. Pienso que bajaré en Agüero y caminaré hasta
Plums, agarraré mi libro que se llama "La Muerte del Padre"
de Karl Ove Knausgård (muy bueno y pesado). Plan perfecto. Esperar
con libro y helado para ingresar a análisis. Pasa la hora y entro. Me acuesto y
todo comienza. Todo es culpa del diván, que las palabras salgan de mi boca, que
las esperanzas se hagan carne, que los temores sean el acompañamiento. Que y
miles de que. Salir caminando por la calle y pensar en cosas que me cuesta
decir, en cosas que me hacen feliz. Cosas, más cosas, todo culpa del
diván.
lunes, 25 de marzo de 2013
La pretensión hecha local y helado. Masse
Día de corridas, de llegan a Nuñez para el cumple de Anita, de miles de personas que hacían el mismo recorrido para ver a Messi. Llegue y al poco tiempo hice el recorrido contrario. Subte y auto de Pame para que nos lleve al recital de Andy. Mariano nos esperaba ahí. Los cuatro veríamos la presentación del disco y luego a tomar algo a la Modelo, bar típico de La Plata.
El recital estuvo interesante. Andy, el primo de lau y ahora mi primo (claro!), arriba del escenario la rompe, es seductor, te interpela y tiene una puesta en escena muy buena. Salimos, luego de camparis y gins para la modelo. Milanesa napolitana con puré, pedí. Para compartir. Los demás, pescado, ensalada y papa rejilla. La milanesa se depositó en el la mesa sin pedir permiso, pensé que no la terminaríamos, que con Pame no lograríamos ver el fondo de la fuente clásica de metal. Pedí cerveza, cosa que últimamente no hago y arranqué. No podía parar, sentía que me hablaba, que necesitaba volver a atacarla, cortaba pedacitos chiquitos y los llevaba a mi plato. Así con puntos suspensivos....en el medio escuché el clásico, disfruta y luego no te quejes. Lau, me interpelaba. No lo logré, disfruté y me quejé. El dolor de panza, el para qué me atraqué, para qué como tanto si después me siento mal. Pedí que vayamos a una heladería, hay miles en la ciudad de la diagonales. Una que no conociera. Necesitaba bajar la comida, sentía que el colesterol explotaba en mi cuerpo.
Decidimos ir a la Boulangerie que pusieron nueva, aquella que vende helados, también. Entramos y pedimos. Un vaso mediano, solicité. Muy buena onda de la persona que me servía porque le dije que quería probar y me daba sin problemas.
Pedí dulce de leche granizado y frutos del bosque. Sobre los gustos solo puedo decir que dejé el helado por completo. Lo probé y me dije, es malísimo.
No vayan, menos teniendo Plums, Thionis y otras que aún no probé tan cerca.
Contacto: http://www.masseweb.com.ar/
El recital estuvo interesante. Andy, el primo de lau y ahora mi primo (claro!), arriba del escenario la rompe, es seductor, te interpela y tiene una puesta en escena muy buena. Salimos, luego de camparis y gins para la modelo. Milanesa napolitana con puré, pedí. Para compartir. Los demás, pescado, ensalada y papa rejilla. La milanesa se depositó en el la mesa sin pedir permiso, pensé que no la terminaríamos, que con Pame no lograríamos ver el fondo de la fuente clásica de metal. Pedí cerveza, cosa que últimamente no hago y arranqué. No podía parar, sentía que me hablaba, que necesitaba volver a atacarla, cortaba pedacitos chiquitos y los llevaba a mi plato. Así con puntos suspensivos....en el medio escuché el clásico, disfruta y luego no te quejes. Lau, me interpelaba. No lo logré, disfruté y me quejé. El dolor de panza, el para qué me atraqué, para qué como tanto si después me siento mal. Pedí que vayamos a una heladería, hay miles en la ciudad de la diagonales. Una que no conociera. Necesitaba bajar la comida, sentía que el colesterol explotaba en mi cuerpo.
Decidimos ir a la Boulangerie que pusieron nueva, aquella que vende helados, también. Entramos y pedimos. Un vaso mediano, solicité. Muy buena onda de la persona que me servía porque le dije que quería probar y me daba sin problemas.
Pedí dulce de leche granizado y frutos del bosque. Sobre los gustos solo puedo decir que dejé el helado por completo. Lo probé y me dije, es malísimo.
No vayan, menos teniendo Plums, Thionis y otras que aún no probé tan cerca.
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